martes, 20 de mayo de 2008

Italia . Octubre 1922- Mayo 2008




“Primero, vinieron por los judíos, y no protesté porque no era judío;
Luego, vinieron por los comunistas, y no protesté porque no era comunista.
Entonces, vinieron por los católicos, y no protesté porque no era católico;
Luego vinieron por los de las Uniones sindicales, y no protesté porque no era sindicalista;
Finalmente vinieron por mí, y no quedaba nadie para protestar por mí.”


Martin Niemöller

jueves, 15 de mayo de 2008

Cosas de aquí

No me resisto a rescatar este artículo publicado en El País no hace mucho

El cambio de las esencias

La capital andaluza transformada gracias a la peatonalización, ha producido dualidades irreductibles

Sabido es que al hermano de Machado el bueno no es que se le acabaran los adjetivos cuando llegó al término de su célebre poema Andalucía (“Cádiz, salada claridad, Málaga, cantaora, Córdoba, cristiana y mora, Almería, dorada…”), sino que al pobre Manuel lo que le dio fue un ataque de mística sevillana. Caso harto frecuente en los hispalenses de antaño, que raramente perdonan los antisevillanos de hogaño. Especie esta última que, contra todo pronóstico, se ha ido extendiendo, extendiendo, como mancha de aceite por toda la región. Efectos colaterales centrífugos, digo yo, del proceso autonómico, que hizo soñar a otras ciudades con ser las reinas del nuevo mambo. Pero la cosa ya no tiene arreglo, qué se le va a hacer. Sevilla está cada día más pujante y segura de lo que es, y de lo que espera. No hay más que pasearse estos días por la Avenida de la Constitución, con su tranvía futurista, sus silenciosas bicicletas, sus sosegados peatones, embobados todos como de urbana beatitud. Y echarle una ojeada a los innúmeros proyectos que prometen a la capital y su entorno un puesto entre las grandes de verdad, “la más importante metrópolis del Sur de Europa”, anda. (Tómense algo:) 4.174 millones, en veinte años; cuatro líneas de metro, más viarios, más tranvías, esclusas, parques, redes de abastecimientos, más viviendas VPO… La mayor parte en la mitad de ese tiempo. (Algo contra el mareo).

Como que si yo fuera un hispalense de los de antaño, un sevillano esencialista, andaría preocupado. Todo eso de “La Gran Sevilla” que tanto se oye últimamente, ¿no será un embeleco, el ataque definitivo de sus más peligrosos adversarios, los de dentro mismo, esos rojos de la coalición PSOE-IU que se han atornillado en el Consistorio y que no hay quien los eche?. El alcalde Monteseirín, que ya va por el tercer mandato, suele referir algo que le pasó en la última campaña electoral. Una señora muy señoreada se le acercó y le dijo: “Don Alfredo, todo eso que está usted haciendo en los barrios está muy bien; pero a Sevilla déjela tranquila”. Sin comentarios.

El caso es que si quisiéramos atrancar las esencias sevillanas, nos veríamos en un verdadero aprieto. ¿Pues cuáles son?. Primero habría que nombrar una comisión de entendidos en tan abstrusa materia, en los valores-intocables-de-toda-la-vida. Observadores atentos, para empezar de la falla tectónica que parece recorrer las profundidades de la Historia de esta proteica ciudad, y que invariablemente produce dualidades irreductibles, o que lo parecen (ojo): Trajano y Adriano (la guerra y la paz), Joselito y Belmonte (el valor y el arte), Velásquez y Murillo (la perfección y la gracia), Niña de los Peines y Caracol (la hondura y el duende), Don Juan y Carmen (el amor canalla y el amor pasión), Bécquer y Cernuda (el dolor y el deseo), Sevilla y Betis (aquí ponga cada cual lo que quiera, que yo en alta política no me meto). Y sin olvidar que antes de y durante la República pleiteaban dos denominaciones ligeramente opuestas: Sevilla la Roja y Sevilla Mariana. Claro que, por mucho que a ustedes les cueste creerlo, en la primera se apuntaba a la Macarena, que era entonces conocida popularmente como La Virgen Roja, por el componente de muchos de sus cofrades. Lean a Chaves Nogales, nada sospechoso de volteriano, que llega a decir: “Siempre hay en el fondo de las cofradías un poquito de anarcosindicalismo” (sigan tomándose algo) y “se plantan el capirote los más tibios creyentes y hasta muy bien caracterizados ateos”.(Se lo advertí).

Pero mientras se reducen otras antagonías a lo que son, pulsiones primarias del alma colectiva, con sus anhelos y frustraciones, a menudo jaleadas por el negocio de las identidades, bueno sería darles ocupación a aquella especie de Caballeros de la Orden del Santo Dual, para que no dejasen de vigilar los testigos colocados en las grietas de sus mitos binarios, o sea, de sus esenciales pompas de jabón. Así, por lo menos, estarían entretenidos y dejarían a la Sevilla real crecer hacia sus nuevos desafíos. De momento, ya se han tragado una de las síntesis más gordas: la fusión de las dos-cajas-de-ahorro-de-toda-la-vida en una sola. Y no ha pasado nada.

Y si por casualidad caen en la cuenta de que de aquellos 4.174 kilos, más de la mitad irán a la corona metropolitana, habrá que preparar un señuelo que les haga mirar hacia otro lado. Decirles, por ejemplo, que lo que en realidad persiguen los habitantes de ese cinturón, con su asedio de-toda-la-vida, es cargarse una de nuestras más emblemáticas señas de identidad: el seseo. Pues es público y notorio que decir Zevilla, coza y Zemana Zanta no puede interpretarse más que como un menosprecio en toda regla a la esencialidad lingüística capitalina. Así que habrá que inventarse un sainete quinteriano, donde un alcalde de Sevilla se enfrente, pongo por caso, al de Dos Hermanas. El uno: “Quiero partisipar en tu plasa”. El otro: “De aquí no ze paza”. Y mientras tanto, el metro-tranvía-anillo-ferroviario uniendo poco a poco, el parque Guadaira, la Universidad Pablo de Olavide, La Cartuja, El Aljarafe, la Acrópolis de la Rinconada….esétera, ezétera.

Antonio Rodríguez Almodóvar

martes, 13 de mayo de 2008

Jugando a las paradojas


¿Si la luz viaja más rápido que el tiempo, a dónde va?

¿Por qué, si hay infinitas estrellas, el cielo es negro?

Si el Universo estuviera poblado por civilizaciones avanzadas tecnológicamente, ¿dónde están?

¿Por qué es más barata el agua que los diamantes, siendo que los humanos necesitan agua, y no diamantes, para sobrevivir?

Ser pobre es más caro y ser rico es más barato, por tanto la economía libre de mercado se devorará a sí misma.

¿Qué sucede cuando un cuerpo inamovible se encuentra con una fuerza irresistible?

Un grupo de personas frecuentemente toman decisiones contra sus propios intereses.

Si no me equivoco, el mundo se acabará en diez días

Es de mala suerte ser supersticioso.

¿En qué momento un montón deja de serlo cuando se quitan granos de arena?

Cuando se han reemplazado todas las partes de un barco, ¿sigue siendo el mismo barco?

Pienso, luego existo, mas cuando no pienso, ¿no existo?

¿Qué pasaría si viajas en el tiempo y matas a tu abuelo antes de que conozca a tu abuela?

¿es cierta una afirmación sobre algo que no existe?

Hay tres clases de personas: las que saben contar y las que no.

El único barbero de la ciudad dice que afeitará a todos aquellos que no se afeiten a sí mismo¿quién afeitará al barbero?

Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros.Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible, ergo, Dios existe.

¿Comprendéis ahora por qué los grandes hombres solemos ser modestos?

martes, 6 de mayo de 2008

Con la mano entre las piernas, cuando voy montando en bici (Gran Wyoming)


En estas fechas aproximadamente se cumple un año desde que el Ayuntamiento de la Gran Ciudad del Río, tuvo la osadía (eso sí aprovechando la cercanía de las elecciones municipales) de gastarse una pasta en hacer por todo le casco urbano de la ciudad la friolera de 72 kilómetros de carriles bici. Inmediatamente surgieron las voces indignadas de la oposición y de todos sus corifeos, augurando el desastre de dicha medida, así como la sospecha inclinación a tratarnos como a chinos (por eso de andar en bici) y que lo siguiente sería hacernos “comunistas” (ya salieron los rojos). Por si fuera poco, encima siguieron en el gobierno después de las elecciones y no contentos con lo del carril bici, adjudicaron a la empresa francesa JC Decaux la instalación y explotación de 250 estaciones con 2.500 bicicletas de alquiler repartidas por toda la ciudad. Ésto ya era la gota que colmaba el vaso. Los ciudadanos de pro se lanzaron a la cruzada anti-bici, encabezados por un señor que publicaba cosas como ésta:

Salvo poetas y gentes de mal vivir como Juan Lafita, en Sevilla iba en bicicleta el que no tenía dinero ni para comprarse en Artemán un motorcito, adaptárselo, y convertirla en Mosquito. La bicicleta como medio de transporte es de aquella Sevilla tiesa y canina, hacinada en los corrales, neorrealista sin Vittorio de Sica. Una Sevilla en blanco y negro que llevaba en el transportín amarrado con guitas el cesto de tomiza con el almuerzo para el andamio. En bicicleta iban los albañiles que construyeron los primeros pisos de la Diputación en Los Remedios, los que alzaron El Tardón o La Barzola. A mí, por mucho que el alcalde se pasee en bicicleta a la sueca, a la holandesa, la bicicleta me suena a la Sevilla del hambre. Como el tranvía me suena a una triste Sevilla de trajes vueltos y mantones negros.

El 24 de Julio de 2007 se inauguraban las primeras 30 estaciones y 300 bicicletas. La ciudad inmovilista (que no tradicionalista) auguraba un negro fracaso del”rojerío” ciclista.

Hoy 6 de mayo de 2008, las estaciones son 200 y las bicicletas son 2.000 y a final de año llegarán a 2.500. La empresa adjudicataria que preveía entrar en beneficios de explotación en seis años, lo ha hecho en menos de uno. Los carriles bici se van a ampliar en 50 kms en los barrios y extrarradio. La ciudad, lejos de ser casposa y en blanco y negro, se une a otras como París, con 1.451 estaciones y 20.600 bicicletas y Lyon, 5.000 bicicletas. Se ha llegado a la tan mentada “masa crítica”.

Sería muy de agradecer que los agoreros apocalípticos pronosticasen también el fracaso de las políticas de empleo, el descontrol del precio de las viviendas y el imparable aumento del IPC.

Saldríamos todos ganando.

jueves, 1 de mayo de 2008

El "otro" país

Paradox


Cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa, no a París.

Algún tiempo después, cuando ya sus hijos se habían lanzado a los caminos del mundo, se inventó la escritura. En Irak, no en Texas.

También el álgebra se inventó en Irak. La fundó Mohamed al Jwarizmi, hace mil doscientos años, y las palabras algoritmo y guarismo derivan de su nombre.

Los nombres suelen no coincidir con lo que nombran. En el British Museum, pongamos por caso, las esculturas del Partenón se llaman "mármoles de Elgin", pero son mármoles de Fidias. Elgin se llamaba el inglés que las vendió al museo.

Las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó.

Los hindúes habían sabido antes que nadie que la Tierra era redonda y los mayas habían creado el calendario más exacto de todos los tiempos.

En 1493, el Vaticano regaló América a España y obsequió el Africa negra a Portugal, "para que las naciones bárbaras sean reducidas a la fe católica". Por entonces, América tenía quince veces más habitantes que España y el Africa negra cien veces más que Portugal.

Tal como había mandado el Papa, las naciones bárbaras fueron reducidas. Y muy.

Tenochtitlán, el centro del imperio azteca, era de agua. Hernán Cortés demolió la ciudad, piedra por piedra, y con los escombros tapó los canales por donde navegaban doscientas mil canoas. Esta fue la primera guerra del agua en América. Ahora Tenochtitlán se llama México DF. Por donde corría el agua, corren los autos.

El monumento más alto de la Argentina se ha erigido en homenaje al general Roca, que en el siglo diecinueve exterminó a los indios de la Patagonia.

La avenida más larga del Uruguay lleva el nombre del general Rivera, que en el siglo diecinueve exterminó a los últimos indios charrúas.

John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos.

Mientras nacía el siglo dieciocho, el primero de los borbones, Felipe V, estrenó su trono firmando un contrato con su primo, el rey de Francia, para que la Compagnie de Guinée vendiera negros en América. Cada monarca llevaba un 25 por ciento de las ganancias.

Nombres de algunos navíos negreros: Voltaire, Rousseau, Jesús, Esperanza, Igualdad, Amistad.

Dos de los Padres Fundadores de los Estados Unidos se desvanecieron en la niebla de la historia oficial. Nadie recuerda a Robert Carter ni a Gouverner Morris. La amnesia recompensó sus actos. Carter fue el único prócer de la independencia que liberó a sus esclavos. Morris, redactor de la Constitución, se opuso a la cláusula que estableció que un esclavo equivalía a las tres quintas partes de una persona.

"El nacimiento de una nación", la primera superproducción de Hollywood, se estrenó en 1915, en la Casa Blanca. El presidente, Woodrow Wilson, la aplaudió de pie. El era el autor de los textos de la película, un himno racista de alabanza al Ku Klux Klan.

Fragmentos de “La paradoja andante”. Eduardo Galeano.